Una tarde para los demás: solidaridad y compromiso vicenciano en Valladolid
“Con un euro como símbolo fuimos capaces de hacer posible la alimentación de un niño durante una semana.”
Una celebración inspirada en Santa Luisa de Marillac
El pasado 9 de mayo, festividad de Santa Luisa de Marillac, la Familia Vicenciana se reunió en la Residencia Universitaria Labouré de Valladolid para compartir una tarde marcada por la fraternidad, la solidaridad y el compromiso con las personas más vulnerables.
Inspirados por el ejemplo de Santa Luisa, mujer que supo descubrir las necesidades de los pobres en el París de su tiempo y responder con entrega y creatividad, los asistentes vivieron un encuentro en el que el espíritu vicenciano estuvo presente de manera activa y cercana. La figura de Santa Luisa continúa siendo hoy una referencia de servicio y caridad organizada dentro de la Familia Vicenciana.
Formación y conocimiento de la realidad social
Una conferencia sobre Santa Luisa de Marillac
El trabajo de COVIDE-AMVE en Venezuela
Tras un pequeño descanso, Sor Cristina Pastor, delegada de COVIDE-AMVE Valladolid, presentó la labor de la ONGD vicenciana y los distintos proyectos de cooperación al desarrollo que impulsa.
De manera especial, se dio a conocer el proyecto que se desarrolla en Caracas, Venezuela, orientado a garantizar alimentación básica a niños y niñas en situación de gran vulnerabilidad. Esta ayuda permite favorecer su asistencia a la escuela y facilitar la continuidad de su formación.
Una chocolatada y un mercadillo solidario
El símbolo de los pequeños saquitos de arroz
Una de las iniciativas más significativas fueron los pequeños saquitos de arroz preparados para el encuentro. Estos saquitos recordaban el alimento base de muchos niños y niñas beneficiarios del proyecto de Caracas.
Con una aportación simbólica de un euro, se hacía posible la alimentación de un niño durante una semana. Un gesto sencillo que reflejó la generosidad y el compromiso de tantas personas capaces de dar y darse a los demás.
Agradecimiento y espíritu de familia
Sor Cristina Pastor quiso agradecer especialmente el trabajo y la colaboración de las hermanas que hicieron posible esta iniciativa, así como la ayuda prestada por dos jóvenes de Labouré que colaboraron en el mercadillo solidario.
La jornada dejó un ambiente de cercanía, convivencia y compromiso compartido, reafirmando el deseo de seguir construyendo, al estilo de Santa Luisa de Marillac y San Vicente de Paúl, un mundo más justo y fraterno.
GRACIAS Y HASTA PRONTO