
Donde alguien tiene que estar
La historia de una mujer que huyó para salvar su vida y la de su hija sirve como punto de partida para reflexionar sobre el papel imprescindible de las Hijas de la Caridad. Desde el puerto de Palma hasta centros de acogida, residencias y proyectos sociales, su labor se desarrolla lejos de los focos, acompañando a quienes más lo necesitan. Un reconocimiento a quienes eligen permanecer allí donde el dolor humano requiere escucha, cercanía y esperanza.











