Tiempo y liderazgo: claves para quienes están llamados a guiar

«Aprendimos a distinguir cada tipo de conversación y a valorar el poder de la escucha en el liderazgo.»

tiempo y liderazgo

Herramientas para cuidar el tiempo… y cuidarnos

En la casa de la antigua provincia de San Sebastián, en Aiete, continúan las jornadas de formación dirigidas a futuros directivos y directivas de nuestras obras y comunidades. Un espacio de aprendizaje compartido, donde además de adquirir herramientas prácticas, cultivamos la escucha, la reflexión y el sentido profundo de nuestra misión. Durante estos días hemos abordado distintas áreas fundamentales para el liderazgo desde el carisma vicenciano. Y hoy hemos tenido el privilegio de contar con la presencia de Roberto Otxandio, autor del libro “Cuando lo que falta es tiempo”.

¿Qué hacemos cuando el tiempo no alcanza?

Con cercanía y experiencia, Roberto nos ha invitado a mirar de frente aquello que tantas veces nos sobrepasa:
  • Las interrupciones constantes mientras trabajamos.
  • La carga de tareas que supera nuestras fuerzas.
  • El hábito de llevarnos “deberes” a casa, más allá de lo razonable.

No se trata solo de organizar mejor la agenda. Se trata de comprender cómo nos afecta esa sobrecarga y qué podemos hacer, desde nuestra realidad, para vivir el día a día con mayor serenidad y sentido.

A lo largo de la jornada, hemos compartido experiencias, inquietudes y estrategias. Roberto nos ha propuesto herramientas concretas para gestionar el tiempo de forma más eficaz, pero también para recuperar el equilibrio entre la misión, el trabajo y la vida personal.
“Porque cuando cuidamos cómo usamos el tiempo, también estamos cuidando nuestras relaciones, nuestra salud interior y nuestra capacidad de servir mejor a los demás.”

Una formación que deja huella

Estas sesiones no son solo un espacio de capacitación técnica. Son, sobre todo, un encuentro con nuestra vocación de liderazgo en comunidad, una oportunidad para fortalecer el compromiso, y un paso más en la preparación de quienes, con responsabilidad y fe, asumirán el cuidado de nuestras obras. Seguiremos compartiendo lo vivido y aprendido en Aiete, con la esperanza de que estas semillas den fruto en cada rincón donde servimos.