Oramos por el cuidado de la Creación: Tiempo de la Creación

“Cuidar la Creación es también cuidar a nuestros hermanos y hermanas, especialmente a quienes sufren las consecuencias de la pobreza, la contaminación y el deterioro de nuestro planeta.»

Atendiendo al llamamiento realizado a toda la Iglesia para celebrar el Tiempo de la Creación, en León se ha organizado un triduo promovido por los movimientos diocesanos Misión Samaritana, JPIC y otros, con diferentes encuentros dedicados a la oración y al cuidado de nuestra casa común.

El programa comenzó el 1 de septiembre con una oración por el cuidado de la Creación en la huerta del Monasterio de las HH. Clarisas. Continuó el 17 de septiembre con una Eucaristía en el jardín de La Milagrosa, en la Casa de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, y culminará el 28 de septiembre con una oración ecuménica, bajo el título “Tiempo de la Creación”, en el claustro de los PP. Capuchinos.

Una Eucaristía por el cuidado de la Creación

El 17 de septiembre, a las siete de la tarde, la Casa Provincial de Villaobispo de las Regueras acogió la Eucaristía dedicada a la Creación, en el marco del compromiso cristiano de cuidar y proteger nuestra casa común.

La celebración estuvo presidida por el Sr. Obispo de la diócesis, P. Luis Ángel de las Heras, acompañado por varios sacerdotes. Un coro fue el encargado de dirigir los cantos durante la Eucaristía.

Fue un tiempo de acción de gracias a Dios por el don de la Creación y de oración por nuestro mundo, que invitó a renovar el compromiso con el cuidado de la naturaleza, la defensa de la vida y la construcción de un futuro más justo y sostenible.

Cuidar la Creación es cuidar a las personas

La Eucaristía, vivida en comunidad, recordó también que cuidar la Creación es cuidar a nuestros hermanos y hermanas, especialmente a quienes sufren las consecuencias de la pobreza, la contaminación y el deterioro de nuestro planeta.

Una celebración que volvió a poner en el centro la responsabilidad compartida de proteger nuestra casa común desde la fe, la oración y el compromiso.