La formación, motor de renovación del carisma vicenciano

“La formación es motor e impulso que nos devuelve a la gracia de la primera llamada y revitaliza nuestra identidad vicenciana.”
50 años

Seguimos viviendo en Villaobispo de las Regueras (León) la conmemoración de los 50 años de los Estudios Vicencianos Interprovinciales (EVI), en un clima de gratitud, memoria y renovación.

La formación se nos presenta hoy más que nunca como motor e impulso de la renovación del Carisma, ayudándonos a volver a la gracia de aquella primera llamada, la que dio sentido a nuestro sí y sigue sosteniéndonos en el camino.

Los EVI, nacidos en 1975 en esta misma casa, surgieron como una pequeña semilla en el contexto del Concilio Vaticano II. Una semilla que, con el paso de los años, ha dado abundantes frutos de profundización espiritual, vuelta a las fuentes y revitalización de nuestra identidad vicenciana.

Celebrar este aniversario es también reconocer que la formación sigue siendo un camino valioso y necesario, que nos anima a vivir nuestra vocación con fidelidad, apertura y esperanza, en comunión con las hermanas y al servicio de los más pobres.