II Jornadas de Evangelización en Madrid

«Educar desde el carisma vicenciano implica aprender a mirar la realidad y salir al encuentro de quienes necesitan cuidado.»

Cartel II jornadas de Evangelización en Madrid

Más de 100 profesionales de los colegios de las Hijas de la Caridad de toda España se reúnen estos días en Madrid, en el centro La Inmaculada – Marillac, con motivo de las II Jornadas de Evangelización. Este encuentro tiene como eje central el cuidado, entendido como una dimensión esencial de la educación y del compromiso vicenciano.

Las jornadas se presentan como un espacio de escucha, reflexión compartida y aprendizaje, donde se pone en diálogo la experiencia educativa con la acción social y pastoral.

Escuchar a quienes acompañan y reflexionan

Durante las jornadas, los participantes están escuchando a personas con amplia experiencia y recorrido en el ámbito de la evangelización y el acompañamiento. Entre ellas, Mario Piera, Rosa Ruiz y Francisco Berbegal CM, cuyas aportaciones ayudan a profundizar en el significado del cuidado desde una perspectiva educativa, humana y cristiana. Sus reflexiones invitan a revisar la propia mirada, a comprender mejor la realidad y a situar el cuidado como una actitud que atraviesa todas las dimensiones de la vida personal y profesional.

Proyectos que cuidan desde la acción concreta

Junto a la reflexión teórica, las II Jornadas de Evangelización en Madrid dan voz a quienes llevan el cuidado a la práctica cotidiana a través de proyectos concretos. Se han compartido experiencias como la Cocina Económica de Santander, el proyecto Ranquines de salud mental en Salamanca, y el proyecto Vincles de Barcelona, centrado en la acogida y el acompañamiento de personas adultas en situación de exclusión social.

También se han presentado iniciativas como la Casa de Belén de Madrid, que acoge a niños y niñas con enfermedades crónicas, y la casa-hogar San Lorenza de Las Palmas, que acompaña a personas sin hogar en procesos de convalecencia hospitalaria. Testimonios que muestran cómo el cuidado se traduce en presencia, cercanía y compromiso.

Educar para mirar y salir al encuentro

Una de las ideas clave que atraviesa estas jornadas es que el cuidado exige dirigir la mirada a la realidad y salir del propio lugar. En la escuela vicenciana, educar implica enseñar a mirar con profundidad, a reconocer las necesidades del entorno y a salir en búsqueda de quienes requieren acompañamiento y apoyo.

Asimismo, se ha subrayado que el cuidado comienza por una misma: solo desde el autocuidado es posible sostener un cuidado auténtico hacia los demás. Un mensaje que conecta directamente con la misión educativa y evangelizadora de las Hijas de la Caridad.