Excursión del Centro San Vicente de Mikomeseng a la playa de Bata (Guinea Ecuatorial)
Un día de convivencia, alegría y descubrimiento que permanecerá en el corazón de todos.
Un día esperado con ilusión
El 28 de marzo fue una fecha muy especial para todos los miembros del Centro San Vicente de Mikomeseng. Después de la espera, por fin llegó el día de la excursión, vivido como una auténtica fiesta. Desde el inicio de la jornada, se percibía un ambiente de nervios e ilusión ante la oportunidad de compartir un día completo de convivencia en la playa de Bata.
Un viaje compartido en comunidad
El desplazamiento se realizó en un autobús claramente identificado, en el que viajaban los chicos y chicas del centro. Durante el trayecto estuvieron acompañados por sor Manuela, sor Lilian, algunas madres de los más pequeños y jóvenes del grupo de Juventudes Marianas Vicencianas.
El viaje no fue solo un traslado, sino también un espacio de encuentro, donde el grupo compartió cantos y momentos de alegría, reforzando el sentido de comunidad que caracteriza al centro.
La experiencia de la playa de Bata
La llegada a la playa supuso uno de los momentos más significativos del día. Para algunos participantes era la primera vez que veían el mar y podían disfrutar de él, lo que convirtió la experiencia en algo especialmente memorable.
La jornada incluyó tiempo para el disfrute del entorno, la convivencia en grupo y una comida en restaurante, elementos que hicieron del día una experiencia completa y enriquecedora para todos.
Un recuerdo que permanece
Esta excursión anual representa mucho más que una salida. Es una oportunidad para descubrir nuevos lugares, fortalecer vínculos y vivir momentos que acompañan a los participantes durante todo el año, hasta la llegada de la siguiente actividad.
Desde el Centro San Vicente, se expresa un sincero agradecimiento a todas las personas que han contribuido, de diferentes maneras, a hacer posible este encuentro.
Gracias por hacernos sentir partícipes de la Misión y miembros de esta gran Familia Vicenciana. La próxima volveremos. Cuando se comparte el carisma y se dan a conocer las necesidades de la misión, la solidaridad, la alegría y el agradecimiento están presentes. Gracias por dejarnos compartir, gracias por ayudarnos a vivir en misión.



