Encuentro de Residencias Vicencianas en Ávila: “Familia y Carisma en el Cuidado”

«La familia no es un añadido, sino una pieza clave en el cuidado integral; su participación transforma el acompañamiento en un proyecto compartido.»

encuentro ávila

Durante los días 5, 6 y 7 de mayo ha tenido lugar en Ávila el Encuentro de Residencias Vicencianas, bajo el inspirador lema: “El Carisma marca la diferencia – Acompañar con las familias desde el carisma”.

En esta edición, Óscar Muñoz (CMF) ha completado su tercer año de formación, centrado en la atención a las familias, y ha compartido con los más de 80 participantes valiosas reflexiones y herramientas para enriquecer nuestro acompañamiento.

Claves para un acompañamiento auténtico

Óscar ha insistido en que cada familia es única, y nos ha ofrecido pautas concretas para acoger, escuchar y acompañar con sensibilidad y autenticidad. Ha subrayado que la familia no es un añadido, sino una pieza clave en el cuidado integral, y que su participación activa en el proyecto favorece vínculos sólidos y significativos.

Además, se dedicó un espacio importante a la resolución de conflictos, reconociendo su inevitabilidad y la necesidad de abordarlos con escucha, diálogo y espíritu constructivo.

Momentos de fe, fraternidad y reflexión

La primera jornada concluyó con una celebración de la Palabra, donde se utilizó el símbolo del «cojín del cuidado«, que representa aquello que sostiene el dolor y el sufrimiento, invitándonos a ofrecer también nuestra presencia y ternura en los momentos difíciles. En esa oración, presentamos a las personas a las que cuidamos y los momentos en los que acompañamos su sufrimiento.

Después de la cena, disfrutamos de un rato de tiempo libre para pasear por la hermosa ciudad de Ávila, fortaleciendo los lazos fraternos entre los asistentes.

El ambiente a lo largo de los tres días ha sido excepcional, lleno de complicidad, cercanía y espíritu de familia, que nos ha hecho sentir parte de un proyecto común.

Cierre con compromiso compartido

El último día estuvo marcado por una reflexión profunda sobre el cuidado colaborativo, y entre todos los participantes elaboramos un decálogo de aspectos esenciales para seguir creciendo en este servicio compartido.

El encuentro concluyó con una eucaristía de envío, emotiva y significativa, en la que dimos gracias por todo lo vivido y sintetizamos los aprendizajes recibidos.

Un agradecimiento sincero

Nuestro agradecimiento a Óscar, por su trabajo y entrega, y a las Hermanas, siempre atentas a cada detalle para que estos días fueran verdaderamente especiales.

Regresamos a nuestras comunidades con el corazón lleno y con ideas concretas para seguir construyendo un modelo de atención centrado en las relaciones, donde la familia es insustituible.