Encuentro de Equipos de Pastoral: encendiendo corazones para una escuela vicenciana viva

“Marcar a fuego es prender: la Pastoral en nuestros colegios busca encender corazones y transformar el mundo desde la fe y el compromiso.”

encuentro de equipos

Más de cuarenta profesores y profesoras reunidos en León

Durante estos días, León ha acogido el encuentro de equipos de Pastoral de los colegios de la Provincia, con la participación de más de cuarenta profesores y profesoras que comparten el compromiso de hacer de la escuela vicenciana un espacio de encuentro, fe y servicio. La jornada ha estado acompañada por Yolanda Lozano, quien ha guiado el trabajo y la reflexión conjunta.

Una llamada a rediseñar el mundo desde la escuela

Los participantes se reconocen llamados a hacer significativa la escuela vicenciana en medio del mundo, contagiando a sus compañeros y compañeras el deseo de rediseñar el mundo para ajustarlo a la medida de los pobres. La Pastoral, entendida como el corazón de la misión educativa, impulsa a mirar más allá de las aulas para descubrir en cada gesto, palabra y relación una oportunidad de evangelizar desde la sencillez, la humildad y la caridad.

Un plan inspirado en la “Evangelii Gaudium”

El Plan de Evangelización de la Provincia toma como referencia una cita central de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, del Papa Francisco:

“Marcados a fuego para esa misión de iluminar, bendecir, vivificar, levantar, sanar, liberar, decididos a fondo ser con los demás y para los demás.”

Esta inspiración guía el trabajo pastoral de los centros, invitando a cada educador a vivir su vocación docente como un servicio transformador.

Marcar a fuego, prender, encender

Marcar a fuego es prender.” Ese es el sentido más profundo de la Pastoral en un colegio: encender corazones. Los destinatarios principales de esta acción son los adultos, los compañeros y compañeras del claustro, porque son ellos quienes, tocados por el mensaje de Jesús, pueden transmitirlo con autenticidad a los niños y jóvenes.

Jesús bendecía a los pequeños, pero para cambiar las cosas tocaba el corazón de los adultos. Esa es también la misión de la Pastoral educativa: acompañar, motivar y fortalecer la fe de quienes cada día hacen posible que la escuela vicenciana sea un lugar donde el Evangelio se viva y se comparta.