Congreso Nacional de Personas sin Hogar: nuevas respuestas al sinhogarismo
«Mirar la realidad del sinhogarismo, cuidar el acompañamiento y transformar nuestra manera de pensar y sentir.»
Los días 6 y 7 de octubre, CaixaForum Sevilla acogió el Congreso Nacional de Personas sin Hogar, organizado por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl bajo el lema «Mirar, cuidar, transformar: nuevas respuestas al sinhogarismo».
Durante estas dos jornadas, alrededor de 270 personas participaron en diferentes reflexiones y conversaciones sobre la realidad del sinhogarismo, abordando distintos aspectos relacionados con las personas que viven sin hogar.
Reflexiones sobre la realidad de las personas sin hogar
El Congreso abordó diferentes cuestiones relacionadas con el sinhogarismo, comenzando por la realidad de vivir sin hogar en una sociedad rica a comienzos del tercer milenio.
Entre los temas tratados también estuvieron el servicio al bien común y las claves de la responsabilidad pública, los compromisos éticos en el acompañamiento a las personas sin hogar y la importancia de las relaciones personales más allá de disponer de un techo.
Asimismo, se reflexionó sobre las claves para una reorientación centrada en la persona y sobre el sinhogarismo desde la perspectiva de los derechos humanos.
Conversaciones para abordar el sinhogarismo desde diferentes perspectivas
A lo largo de las jornadas también se desarrollaron conversaciones centradas en distintos aspectos de esta realidad.
Se habló sobre sinhogarismo y perfiles de vulnerabilidad, así como de su relación con la salud y los cuidados. También se abordó el papel del arte, las emociones y la creación como formas de acercarse al sinhogarismo.
Otros asuntos tratados fueron la erradicación del sinhogarismo como reto colectivo y las nuevas fórmulas para poner fin a esta situación, más allá de la filantropía.
Mirar, cuidar y transformar
Durante los dos días de Congreso, las personas participantes pudieron mirar la realidad del sinhogarismo desde diferentes enfoques, reflexionar sobre cómo cuidar la manera de acercarse a quienes viven esta situación y dejarse transformar en su forma de pensar y sentir.
Todo ello con el propósito de continuar caminando junto a las personas que sufren el sinhogarismo, teniendo presentes nuevas experiencias que ya están funcionando.
El reto es grande, pero no faltan las ganas de seguir adelante. El compromiso es no trabajar en solitario, sino hacerlo en red y en colaboración con otros.




